Paracas tiene una atmósfera de naturaleza viva

Admirar el comportamiento de otras especies que habitan nuestro planeta es una experiencia inolvidable que puede disfrutar en la acogedora localidad de Paracas.

Los lobos marinos suelen ser los que más atención reciben de parte de los visitantes. Están recostados sobre las rocas, descansando o desperezándose bajo el sol. Dice Washington, el guía del grupo, que tienden a dormir de día y que salen a buscar su alimento cuando empieza a oscurecer. Afirma también que una de las particularidades de estos simpáticos mamíferos es que llegan a tener hasta 15 hembras cada uno, todas siempre a su lado, como lo están sus crías a las que se les ve refrescarse en el mar de vez en cuando.
Diferente es el pingüino de Humboldt. De porte y traje elegante, dicen que cuando tiene pareja vive con ella hasta que la muerte los separe, literalmente. Es una especie que vive en monogamia y suele vérsele erguido sobre las rocas, oteando el horizonte. A los pingüinos no se les ve en gran número, pero siempre están acompañados por otras aves, como los pelícanos, piqueros y zarcillos, los que se muestran por cientos a lo largo de la Reserva Nacional de Islas, Islotes y Puntas Guaneras de Paracas o popularmente conocida como las islas Ballestas.

Esta es solo una pequeña muestra de la maravilla natural que halla el visitante en este paraíso del sur, pues se estima que existen 216 especies de aves, 36 de mamíferos, 10 de reptiles, 168 de peces y un gran número de invertebrados.

Si está en islas Ballestas, anímese a recorrer parte de las 335,000 hectáreas de la Reserva Nacional de Paracas. Y para hacerlo, una buena recomendación es treparse a un carro tubular arenero.

Recorriendo una extensa trocha de piso salitroso, la primera parada será en las turritelas o fósiles de caracoles marinos de hace 36 millones de años que se hallan empotrados en el piso de la reserva. Más allá, en la playa Yumaque, tendrá la posibilidad no solo de recoger esas piedrillas ovaladas de textura suave y colores diversos que quedan bien en adornos del hogar, sino que también podrá contemplar un paisaje sin igual.

Una panorámica


Un lugar excepcional desde el cual se puede disfrutar de un panorama formidable. Por un lado, el puerto de Paracas mostrado en todo su esplendor, y del otro las playas La Mina, Raspón, Roja y Chaco, esta última con docenas de lanchas artesanales bamboleándose al ritmo de las olas.

Referencia: ElPeruano

 

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